¿Quiénes somos?

Fundado en el 2009 y establecido en el Centro Histórico de la Ciudad de México, La Trampa. Gráfica Contemporánea se ha consolidado, primero, como taller de grabado y, más adelante, como espacio de reflexión y divulgación en torno a los lenguajes del dibujo y del arte gráfico. Ernesto Alva y Rubén Morales Lara, sus guías, han conseguido la inclusión de agentes y creadores en un sistema que facilita múltiples colaboraciones, en el que lo mismo se reconoce la libertad creativa que el intercambio y retroalimentación de experiencias, fundamentalmente artísticas y editoriales. En este espacio, los proyectos o intenciones de producción de los creadores se traducen en términos del conocimiento y habilidades del oficio gráfico, se somete a consideración colectiva la mejor manera para resolver las impresiones y se atiende a los distintos procesos que guían la producción artística, desde la concepción de la obra hasta su edición final. En esta ruta se atraviesan las inquietudes sobre la materialidad inherente al arte gráfico, que es constante motivo de reflexión, conversación, impartición de talleres, creación de ediciones y exposiciones para los miembros de La Trampa.

El diálogo es clave para resolver las ediciones. Que Ernesto Alva y Rubén Morales compaginen su práctica artística con su formación como editores e impresores, supone el establecimiento de códigos de comunicación al interior del taller que permiten discutir las posibilidades y alternativas para resolver la reproducción de la obra o establecer, de manera conjunta con el artista-huésped, las alternativas técnico-conceptuales. Este modelo de La Trampa abreva de la creación gráfica tradicional e integra discursos del arte contemporáneo: la tradición alentada por búsquedas y experimentaciones artísticas se pone al servicio de ideas y propuestas del presente. Es un rasgo que no los hace únicos, pero ayuda a perfilar su retrato dentro de la red de talleres de grabado que hay en México.

Otro rasgo distintivo de La Trampa es el ser un espacio de exhibiciones, tanto de obra editada por ellos mismos como de la producida por otros colegas. Las cinco emisiones del Gran Salón Contemporáneo sirven como ejemplo de esta línea de apertura pública del taller. En dicho proyecto se ensayaron dinámicas de invitación, selección y montaje; de manera lúdica se involucró a los amigos y conocidos a formar parte del evento anual que sirvió como ensayo museográfico para artistas que dibujan o estampar. Cinco emisiones evidencian ya el desenfado y apertura con las que atrapan socios creativos en su ambiente de trabajo.

El retrato se puede completar con un último rasgo: más que un taller de grabado y estampa, es un laboratorio artístico, un espacio de participación colectiva y multidisciplinaria, un punto de encuentro para colegas, amigos y otros interesados en los intercambios que La Trampa. Gráfica Contemporánea busca, propicia y genera.

Ivan Edeza